La ‘gig economy’ o economía de bolo aumenta su presencia en el mercado laboral

La ‘gig economy’ o economía de bolo aumenta su presencia en el mercado laboral

 

  • La ‘gig economy’, economía de concierto, de bolos o de trabajitos, suplanta cada vez más a los empleos estables.
  • Según un estudio de la empresa estadounidense Intuit, en 2020 el 43% de los trabajadores de EEUU serán autónomos. Y esta tendencia se da también en España.

2 de abril de 2018.- La ‘gig economy’ es una economía basada en un mercado laboral en el que predominan los contratos breves o trabajos puntuales. En castellano se le denomina economía de concierto y se la conoce también como economía de bolos (inspirado en el nombre que reciben los trabajos que realizan los artistas, que son puntuales y, a menudo en poblaciones diferentes) o economía de trabajitos (por la brevedad y por lo esporádico que pueden ser, tipo freelance).

Esta economía se sitúa en el lado opuesto a la de un mercado laboral con empleos estables. Y, de cara al trabajador, implica una inestabilidad y una inseguridad, que le obliga a replantearse ciertos hábitos de vida. Se acabaron los sueldos fijos, las pagas extras y la seguridad laboral. La planificación económica se replantea, los créditos a largo plazo dejan ser una opción y las inversiones se realizan de forma más puntual, haciéndoles frente cuando son indispensables y mediante préstamos rápidos, de bajo importe, cortos plazos de devolución y cuotas reducidas, como los que pueden encontrarse en portales de búsqueda como www.milcreditosrapidos.com, fáciles de afrontar en situaciones de ‘gig economy’.

Un estudio de la empresa estadounidense Intuit dice que, para 2020, el 43% de los trabajadores estadounidenses serán autónomos. Y la tendencia en otros países, como España, va en la misma dirección.

Existen diversos defensores de la creciente fuerza de trabajo de concierto i/o autónomo, que dicen que es una forma de ganar dinero persiguiendo y haciendo aquello que apasiona y siendo, en definitiva, personas independientes. La consultora global Mckinsey descubrió que los trabajadores autónomos que lo hacen por elección propia son más felices que los trabajadores por cuenta ajena. Y esto no sólo sucede en EEUU, sino que numerosos autónomos de nuestro país, como Jordi Roig, director de la Fundación Didáctica y autónomo durante la mayor parte de su vida profesional, más de 40 años, declaraba recientemente en una entrevista que “cuando pruebas a trabajar para ti mismo, no hay color entre ser autónomo o ser asalariado”.

Sin embargo, según McKinsey, también existen un gran número de trabajadores que hacen este tipo de trabajo porque no pueden encontrar mejores salarios o empleos en otros lugares.

La digitalización que permite un trabajo cada vez más móvil y que se puede hacer desde cualquier lugar, que facilita a los trabajadores escoger trabajos temporales y proyectos en todo el mundo, que hace posible a quienes contratan seleccionar los mejores individuos para proyectos específicos de un grupo mayor que el disponible en cualquier área y que quizá son demasiado caros para contratarlos de forma  permanente…, además de la situación financiera que obliga a reducciones de personal o la entrada de la generación Millennial con tendencia a cambiar de trabajo con cierta facilidad… son algunas de las razones que se esconden detrás de la ‘gig economy’.

 

 

 

ComunicAcció
Comunicacció
gestor de continguts
Idiomas:

Noticias Recientes